
Cuando un escalofrío recorre desde mi cuello pasando por el centro de mi espalda desnuda hasta desaparecer haciendome estremecer ese momento en que miras a tu alrededor y solo sientes la brisa de ese ser que quiere rodearte, envolverte, atraparte... pero sigues sin ver nada es el viento, son las murallas, todo lo que te rodea guardan silencio, no quieren decirte. Caminas hacia el árbol mas cercano la luna te guía, miras a todos lados y continúas corriendo, solo se oye el roce de tus pies con la tierra, el correr de las hojas a tu pasar, sigues sin entender que sucede pero te guías por tus instintos, esta muy obscuro pero los árboles te ofrecen sus brazos para refugiarte en ellos, corres al mas cercano tienes que llegar, corres, corres y de pronto una sombra a tu lado, pero pasa demasiado rápido como para poder distinguir... tu corazón late a mil por hora, sientes que te sale por la boca... en ese momento te atrapa y sientes algo muy tibio un calor, ese calor, ese calor sientes que rodea tus labios y te engancha, te hipnotiza, te conquista, bajas la guardia y te dejas llevar, sientes que esta alli que te lleva consigo y te hechiza olvidando todo lo que paso, todo lo que pasa, todo lo que podría suceder... sientes su manos en tu cara muy firmes como si hace tiempo desease ese momento, como si llevase mucho tiempo tras de ti, lo tomas porque lo conoces inevitablemente no puedes escapar entonces lo recibes, te dejas llevar, el te toma de la cintura con delicadeza, te siente con él, te siente en él, te siente de él... Sientes que el calor es algo que los envuelve, los aísla del resto lugar, aprovechas ese calor lo tomas de la mano, la presionas contra la tuya, tratas de formar parte de eso que se esta formando, de esa unión, lo besas con desesperación tomando parte de el para ti, el recibe ese beso con las mismas ansias de que tu se lo entregas, sientes que su mano en tu cintura sube suavemente recorriendo tu espalda desnuda, posas tu mano en su cuello y sientes su corazón, sientes como se le arrancan las ganas de ti, entonces te entregas, solo es testigo la noche, la luna, el viento y la brisa caprichosa que te acompaño desde un principio...
Lo sientes en ti, dentro de ti, porque sabes que es el, sientes que es el, equibocarse imposible, la curiosidad te derrumba,te mata,te sigue,te inquieta... miras la capucha negra que lo cubre, tomas la cinta negra de su cuello para descubrirlo y poder ver su cara, para corroborarlo, para saber si es él, para saber si en realidad todo es verdad o fuiste tu, para alcanzar eso que tanto deseas y sientes esa brisa fria que recorre desde tu cuello, pasando por tu espalda desnuda caminando hasta desaparecer haciendote estremecer, es ese momento en que miras a tu alrededor, cierras los ojos y de pronto despiertas, ya no hay nada todo escapó, miras a tu lado desesperada y en tu mano una cinta negra...